lunes, 27 de junio de 2016

El socio listo.

La última vez que voté al Psoe fue en 2004. Ya llevaba, en aquél entonces, tiempo votando a Izquierda Unida pero voté a Zapatero movido por eso que llaman el voto útil, que en esa ocasión era también el voto del miedo.

Me atemorizaba otro gobierno más del PP, por eso cuando voté a Zapatero lo hice pensando mas en Aznar que en el Psoe. No había otra vía. O sacábamos al PP de la Moncloa o habría nuevos Prestiges y nuevas batallas, quizás cambiando Bagdad por Islamabad. 

Nunca me arrepentí de mi voto. Pero tampoco he vuelto a votar al Psoe, ni creo que vuelva a hacerlo. No volverá a ser ese mal menor porque ahora tengo otras opciones, en realidad tenía, porque se redujeron a una en aras de una confluencia bendecida por medio de un sacrificio que nos expulsó del partido a muchos y encumbró al poder al ala más radical del partido. 

Y luego vino la única encuesta válida, la que te sumerje en la gélida ducha de la realidad. La realidad material. Esa que dificilmente es atemperada por relatos alternativos, estrategias discursivas y demas recursos patateros de los coaches  new age.

Porque claro ahora, a pesar de todo, resulta que como vaticinó Errejón, esta confluencia no era tan buena idea y nos ha costado un millón de votos, justo como otros predijeron. Y esa es nuestra derrota. Y es solo nuestra, nadie mas allá de nosotros mismos es responsable.

Una derrota que, justo esos mismos radicales, achacan a un exceso de moderación. Y lo dicen convencidos. Desde su cómodo pedestal de activista, con el incombustible apoyo de sus gurús. Y sobre todo desde su universo alternativo.

Una derrota que está íntimamente relacionada con como hemos renunciado a nuestras señas de identidad (lucha contra la corrupción, transparencia, participación...) a cambio de luchas identitarias minoritarias que a la gente corriente no dicen nada.  Ya no somos el Podemos que atemorizaba a las élites y encandilaba a una clase media deupaperada que había encontrado esperanza en alguien que hablaba con sus palabras de sus  problemas.

Se nos olvidaron esos votos prestados, de toda esa gente desilusionada, que aún no se sentía del todo Podemos, pero confió en nosotros y nos prestó su voto. Y los usamos para trolear al Psoe e impedir un gobierno que por muy malo que fuese siempre sería menos malo que otros cuatro años de Rajoy.

Los traicionamos. Si. Les engañamos. Apostamos sus votos en una ruleta. Y ellos nos dieron la espalda. Ya no cristalizabamos su esperanza. Ya no éramos ese viento purificador que venía a cambiar la política. 

Ya no éramos los de abajo, éramos Eco-anticapitalistas-indigenistas, nuestro rival no era la casta, era el heteropatriarcado, no queríamos la separación de poderes sino la deconstrucción de los los roles sexuales por medio de discursos no binomiales...

Nuestros mensajes y discurso eran cada vez más difusos y rebuscados. Ya no hablábamos de lo que interesaba a la gente. Tal y como pasó el 15 M, la gente corriente nos fuimos a casa y las plazas se convirtieron en otra cosa.

Internamente la cosa se volvió incluso más surrealista, porque tras el "Pascualazo" la lucha contra la corrupción se trasmutó en la batalla contra el "capitalismo falócrata y homofóbico". El discurso del miedo que nos lanzaban desde fuera se complementaba con un discurso difuso y poco creíble, rebuscado, identitario y poco transversal.

Nuestra identidad ya no era la misma, el profesor brillante mosqueado con los recortes, que no era de Izquierdas ni de derechas sino de abajo se desdobló en un socialdemócrata excomunista. 

El lenguaje viejo de la política vieja nos infectó, dejamos de ser esa cosa nueva, fresca, abierta y horizontal para convertirnos en un híbrido 2.0.

Y entonces 1+1 se convirtió en -1.


lunes, 23 de mayo de 2016

El falócrata con suerte.

Había sido una semana muy dura. Lxs compañerxs me habían descubierto como "agente falócrata al servicio del heteropatriarcado machista y opresor" porque, entre otras cosas, me negaba a usar la "x" como nuevo género y esa debía ser la clave para "deconstruir los roles masculinos castradores que excluyen a las personas que no son ni diádicas ni binomiales" y esta deconstrucción, es evidente para todos, debe ser la prioridad fundamental para la verdadera izquierda.

Aguanté, debatí y argumenté. Hasta me mantuve serio cuando a mis citas de Piaget, Kelly, Money o Lakoff me respondían con citas escogidas de Jordi Évole porque, decían, la ciencia solo es válida si está al servicio del anticapitalismo.

Mantenían que tanto el 11M como el 11S habían sido un ataque de falsa bandera auspiciado por la CIA, la misma que había creado el virus del Sida, asesinado a Chaves y boicoteado la homeopatía, así que cuando me mandaron al Gulag (veasé "Universidad Anticapitalista") decidí, en aras de mi propia cordura, retirarme sin demasiado estruendo.

Y, en eso estaba, en mis cosas, cuando pasó lo de las listas.

No voy a contar nada de como han roto las listas cremallera para dar cabida a la gente de Iu (no debe haber mujeres comunistas). Ni como ahora los cuneros son bendecidos (pero solo si vienen de Iu o del SAT). Ni tampoco como las primarias son sustituidas por "votaciones delegadas en secretarios municipales". Ni siquiera de como gente que ganó en primarias es dimitida por iconos anticapitalistas o, incluso mejor, por "jornaleros", pero de esos que siempre están a punto de dejar la política para volver al tajo...

Para que contarlo. Ni siquiera es importante. Y es verdad. Lo importante, lo único importante es "el sorpasso". El fín, que diría Maquiavelo. Hablar de los medios es propio de la vieja política. De falócratas al servicio del revisionismo socialdemócrata y Errejonista.

Yo sigo desorientado. Buscando signos, señales, indicios que me permitan olvidar mis miedos ahora que mi voto, útil o inútil, está secuestrado. La única pataleta que me queda ya es abstenerme.

Por desgracia (o por suerte) no vivo en Córdoba o Jaén, ya que entonces lo tendría mas fácil, me abstendría y punto. Por suerte (o por desgracia) voto en Cádiz y podré hacer ambas cosas (votar y abstenerme).

Y esa es la carambola, podré votar al Congreso, al tiempo que podré abstenerme para el Senado. Esta votación-abstención simultanea y esquizoide me permitirá votar sin sentirme demasiado traidor hacia mí mismo, porque puedo vivir sin Podemos, pero no puedo vivir sin mí mismo.

Luego llegará un 27 de Junio. Y ya veremos. O no. Tampoco será importante. O no tan importante como algunos creen. Habrá que pactar. Si, o Sí. Unos u Otros. A los que no hemos hecho de la política una forma de vida casi que nos dará igual. Si, el casi es importante. Ya lo .

sábado, 2 de abril de 2016

El Topo, la rata, el barco y el Gulag

Si ya participaba poco en (y de) Podemos  la defenestración de Sergio Pascual es el último empujón que necesitaba para cuestionármelo todo y del todo. Otra decisión abrupta, arbitraria, destinada a concentrar aún más poder en las manos del -ahora si- todopoderoso Secretario General.

La decapitación de Pascual no es justa, ni creo que tan siquiera pretenda parecerlo. La hipótesis de la gota de agua (fiascos catalanes y vascos) no me parece creíble, no hay ni contingencia ni continuidad, creamos, por tanto, al propio Pablo Iglesias y demos por bueno que todo se debe a lo sucedido en Madrid. Sé que no soy el único que piensa que Pascual ha pagado el pato de la nefasta gestión de Luis Alegre en Madrid, desaparecido durante meses, resurrecto una vez alguien le ha hecho el "trabajo sucio". Y todo ello sin pararnos a pensar en las formas (casi rozando lo estalinista) y en las consecuencias previsibles (el encumbramiento de Mayoral y Montero).

Tampoco soy el único en pensar que Pascual simplemente asumió los errores y sinsabores heredados de Vistaalegre en el amargo papel de"poli malo" que le tocó hacer. Quedó encargado de controlar el crecimiento y dirimir disputas o canalizar demandas y denuncias. Si no fuera simplemente hipócrita resultaría paradójico que lamentemos su marcha gente como yo mientras la celebran por todo lo alto aquellos otros a los que protegió, en demasiadas ocasiones por afinidad sindical.

Pascual cae e Iglesias usa por primera vez su todopoderoso dedo presidencial, algo que aplauden hasta los Anticapis, la única corriente/movimiento permitida y que hasta hace poco le atacaban hasta lo cansino. 
En todo caso, los que ya éramos huérfanos ahora nos quedamos incluso sin padres adoptivos. Porque Errejón y Pascual eran eso, el lazo que nos unía a muchos a un Podemos cada vez más radicalizado. Un Podemos en el que empezamos a sobrar la gente como yo. Un Podemos que compara sin ruborizarse a sujetos como Bódalo con alguien de la talla de Miguel Hernández.

En estas circunstancias cada vez con mas frecuencia me sorprendo pensando: ¿Que pinto yo en Podemos?. ¿Representa mi voz a alguien?. ¿No estaría mejor en otro sitio?

Para algunos en Podemos he cometido muchos "delitos ideológicos", mucho mas graves que la minucia de agredir a un concejal.

Que yo defienda la necesidad de la  propiedad (y sobre todo la iniciativa) privada me ha costado no pocas acusaciones de "Topo de Rivera" y "Tóxico", a pesar de que tal cosa, la propiedad privada, se reconoce en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, una de las bases éticas y políticas del Partido. 

Algo parecido me solía pasar al mostrar mis preferencias por el Trabajo Garantizado en lugar de las propuestas de Renta Básica Universal. No soy el único con tales planteamientos, ni soy tampoco al único que se acusa de "burgués", "academicista decadente" o "cientifista"

Quienes suelen lanzar tales acusaciones representan solo a una parte del partido, que se arroga la representación del total, y trata de reconducir Podemos hacia la lucha de clases y la colectivización de los medios de producción. Y parece que lo logra porque "el grupo promotor" ha estado siempre más centrado en la estrategia electoral que en la construcción ideológica o identitaria.

Y  la ausencia de una identidad definida, es el problema de base. Lo que era una herramienta electoral (no definirnos, huir del eje izquierda-derecha...) se vuelve en nuestra contra, o por lo menos en la mía.  

Voy a darles la razón a esos que me tachan de "academicista decadente". Hay un problema ideológico subyacente al identitario. No puedo sentirme parte de algo que vá, a mi juicio contra la razón, me explico.


Hace relativamente poco (1) Jean Bricmont (2) ha vuelto a poner sobre el tapete uno de los problemas fundamentales de los movimientos "progresistas" o de "izquierdas", el posmodernismo,  y su "manía" de creer que la realidad se puede modificar solo con que haya un acuerdo entre los participantes de tal realidad. Un artificio intelectual, sin base empírica alguna, que impregnó a las ciencias sociales hasta que el propio Bricmont y Sokal (3) señalaron públicamente -y con bastante mofa y escarnio- lo absurdo de sus propuestas.

Del mismo modo mientras algunos clamamos por una construcción identitaria basada en los hallazgos de gente como Lakoff (4) desde el partido nos siguen machacando con Laclau (5). Lakoff tiene mucho que ver con las victorias de Obama y los méritos de Laclau se circunscriben al "nuevo populismo" latinoamericano. 

En otras palabras, ¿Que pinto yo en un partido en el que se glorifica Marinaleda y aborrece de Torrelodones?. En un partido que parece querer ser Uruguay en lugar de Dinamarca.

Me fuí apartando de todos los Círculos en los que participaba a excepción de aquellos tan relacionados con mi trayectoria profesional que a veces me cuesta diferenciar la política del trabajo. No soy el único en tal situación. Se han perdido por el camino talentos infinitamente superiores al mío (Torres me duele mucho, por ejemplo).

No se hacía donde camina Podemos, ni si yo mismo seguiré mucho tiempo sus pasos. Este impass prorrogando el tiempo electoral no nos permite definirnos ideológicamente y eso es cada vez mas intolerable para los huérfanos como yo.

No quiero estar en el Partido de Bodalo o Rodriguez. Ni en el que expulsan con modales estalinistas a Pascual. Y sin embargo me engaño a mi mismo constantemente, pero el relato de lo provisional y la coyuntura electoral cada día es menos creíble. Huele a purga. Y a Gulag.

Y la propuesta de "atarse los cordones" de Echenique no sólo no ha conseguido ilusionarme, de hecho sus propuestas me asustan más que ilusionarme. Convertir los Círculos Sectoriales en "reclutadores" de técnicos o achacar el vaciado de los territoriales al "machismo activista" me desanima.

Según el propio Echenique hay que abrir el debate y escuchar a la "disidencia". A ver como concilia eso con la inyección de poder que han recibido los Anticapis. 

Con una ley electoral realmente justa mi propia disonancia (voto útil) no tendría sentido, habría margen para que otras alternativas, más definidas ideológicamente, tuvieran representación parlamentaria, de momento, toca sufrir y ante el sufrimiento solo queda apartarse de su fuente.


jueves, 10 de marzo de 2016

Orientarse sin brújula (I): El Orientador Precario

Parece harto probable que de aquí a unos meses volvamos a pasar por un proceso electoral. Parece también tremendamente factible que los resultados nos aboquen a pactos, quizás con un diferente equilibrio de fuerzas, pero pactos al fin y al cabo.

Ocurra ahora, en Junio o en un par de años con toda seguridad las tasas de desempleo y actividad seguirán en niveles insoportables, lastrando el consumo y dando la puntilla al agonizante estado del bienestar. Con toda probabilidad también seguiremos viendo como los partidos son incapaces de contrarrestar ese peso muerto con propuestas concretas, objetivas y viables que cuenten con un respaldo técnico y social suficiente.

Porque nadie, o casi nadie, propone iniciativas novedosas ni tan siquiera originales o ambiciosas en relación a las Políticas Activas de Empleo (en adelante PAE) ni nadie, o casi nadie, propone reformas de calado en la articulación entre las PAE y las Políticas Pasivas de Empleo (en adelante PPE) como no sea el control del demandante o la manida (y perversa) llamada al emprendimiento. 


Los partidos parecen, en su mayor parte, incapaces de articular propuestas respetuosas con los principios de evidencia y eficiencia. Incluyo en esta crítica al partido en el que milito, cuyas propuestas de intervención rozan la pseudociencia (veasé RBU, Reforma Agraria y derivadas) o no son más que una declaración de intenciones (Planes de Empleo sin desarrollo o justificación). No es este por tanto este un alegato político sino técnico. 

Son cada vez más los autores que se cuestionan tanto el enfoque (marco teórico) como la aplicación (propuestas de intervención) de las Políticas de Empleo, Pasivas y Activas, pero sobre todo estas últimas. Máxime cuando la situación real dista mucho de la situación supuesta, la presunta vinculación entre Políticas Activas y Pasivas solo existe sobre el papel y tan solo se lleva a cabo, de manera incompleta y superficial, para las Rentas (Activa y Agraria), el Prepara y el Plan de Activación para el Empleo. Ha tenido que ser el Partido Popular, para escarnio de la izquierda, el que ponga algo de orden en alguno de estos aspectos (aunque solo fuese “acreditar” la Búsqueda Activa de Empleo o identificar al Orientador-Tutor), por sus propios motivos, pero lo ha hecho. 


En el origen de todo este desconcierto están los problemas de indefinición propios de las PAE y, en particular de la Orientación Laboral. En otras palabras, se es poco ambicioso y además dicha falta de ambición no es accidental sino intencional. Siguiendo a Torregrosa (2) existe una dicotomía maniquea, entre la lógica de la solidaridad y la del mercado. El objetivo se agota en medir la inserción como contratación laboral (eventual, precario...) o como inserción social (acompañamiento, autonomía, motivación) según el colectivo (y programa concreto) del que se trate. Una dicotomía que segrega colectivos, pero también intervenciones. 


Parece mas adecuado contemplar las necesidades del mercado pero también las del usuario y su contexto sin dar un peso predominante a una u otra, error que se ha cometido en exceso en el pasado. En la misma lógica es fácil coincidir con autores como Lorente (4) al apuntar que el objetivo consiste en llegar a un equilibrio entre los intereses ocasionalmente divergentes de los diversos interesados: el Estado, los empresarios y los ciudadanos, la respuesta estaría en un enfoque no tanto reactivo, puntual y parcial 
sino preventivo, masivo y objetivo, probablemente basado en el modelo de competencias.
 

Pero un enfoque ambicioso requiere unos cimientos sólidos, basados en la evidencia. En este sentido desde ámbitos académicos y profesionales hace tiempo que se vienen señalando tanto las debilidades como fortalezas y vías de mejora del sistema. Climent (1), por ejemplo, enfatiza que en demasiadas ocasiones las propuestas de intervención no tienen en cuenta criterios de fiabilidad o validez, incluso la propia Orientación (que se supone núcleo coordinador de las PAE) adolece de una falta de validación empírica en muchos de sus postulados. Esta problemática, que probablemente afecte a todas las PAE,  está con toda probabilidad en el origen de la deficiente cualificación de los profesionales. 

Aunque no se trata solo de un problema de nuestro país, si que es especialmente evidente en el nuestro como bien han señalado, entre otros, Climent (1) y Piqueras (10). Ciertamente, se trata de una disciplina joven, con muy poca reflexión y producción, escasa investigación, que ha generado un corpus teórico exiguo,insuficiente y generalmente falto de fundamentación metodológica y/o científica. (1).
 

Como subproducto de esta situación el perfil profesional del orientador resulta disperso, sin una base común que garantice metodologías propias, válidas y fiables. Esta indefinición, ya señalada por la OCDE  en 2002, sea el origen ciertos efectos perversos, como una percepción errónea de autoeficacia y una evaluación que ni es válida ni es fiable.

Y sin embargo resulta evidente que si existieran variables susceptibles de modular la incidencia de los efectos del desempleo sobre las personas estas mismas variables actuarían como predictoras del estatus laboral futuro
(9). Por tanto estas variables, su caracterización y modulación, deberían ser el eje del trabajo (y cualificación) de los orientadores.
 

Los orientadores laborales comparten con los formadores ocupacionales la falta de instrumentos y métodos estandarizados unívocos (2), pero los segundos al menos cuentan con su propio certificado de profesionalidad (3) así como un enfoque teórico unitario (el constructivismo) y el respaldo una amplia “tradición” en la enseñanza de adultos.

Parece necesario, por tanto, articular un programa de formación unitario, basado en la evidencia, que permita a los orientadores contar una formación que garantice un desenvolvimiento profesional adecuado. Una formación “estandarizada” y de posgrado evitaría, de paso, las trampas “formativas” de afán recaudatorio, siendo especialmente llamativo alguno de algún agente social particularmente “ambicioso” (5).
 

Existen ya varios posgrados impartidos por Universidades Públicas que podrían satisfacer la necesidad de una cualificación estandarizada, sólida y fundamentada. Aunque existen diferencias significativas debería ser posible consensuar una aproximación. La UNED (6), (7) oferta diversos posgrados quizás demasiado cercanos a la Orientación Escolar mientras que el que ofrece la Universidad de Huelva (8) dibuja  una Orientación Profesional independiente (con beneficiarios y ámbito de aplicación propios) de la Orientación Escolar. Ambas titulaciones (Uned-Fundación Uned y Universidad de Huelva) ofrecen una formación on-line, lo que probablemente facilitaría a los orientadores ya en activo (ocupados o no) acceder a la misma.
 

Pero de poco va a servir a los Orientadores contar con una formación sólida de persistir su poco envidiable situación laboral. Porque la mayoría de los orientadores están demasiado cercanos al precariado (temporalidad, objetivos cuantitativos...) algo que, sin duda, inhibiría el reciclaje y/o capacitación profesional de los propios orientadores.

En este sentido la dependencia excesiva de los Fondos económicos discontinuos, generalmente con periodicidad anual y el sometimiento a procedimientos y normas de carácter administrativo, han limitado la necesaria flexibilidad y adecuación de los programas a las realidades locales concretas, en palabras de (Torregrosa 2006) (2):  “Esa sensación de constante provisionalidad, precariedad e imprevisión ha alterado profundamente las bases y lógicas desde las cuales intervienen”

Y sin embargo existen experiencias previas que podrían servir de modelo, los orientadores que ya trabajan en el Servicio Andaluz de Empleo, no tanto los que lo hacemos desde las Oficinas de Empleo (saturados de trabajo administrativo) sin los insertos en los Centros de Referencia para la Orientación con personal estable y en condiciones de trabajo “dignas”.





Notas: 

 
(1) José Climent, Las tribulaciones de un Orientador Laboral en tiempos de crisis. Presentación.  http://www.euroempleosurge.org/system/datos/24/original/Las%20tribulaciones%20de%20un%20orientador%20laboral%20en%20tiempos%20de%20crisis-%20Jos%C3%A9%20Clement.pdf?1327307764

(2) Daniel Jover Torregrosa, Formación e inserción socio-laboral, Revista de Estudios de Juventud, nº74, Septiembre 2006 (http://www.injuve.es/sites/default/files/revista74_articulo5.pdf)

(3) Contenido y referencias normativas del Certificado de Profesional de Docencia de la Formación Profesional para el Empleo (https://www.sepe.es/contenidos/personas/formacion/certificados_de_profesionalidad/pdf/fichasCertificados/SSCE0110_ficha.pdf)

(4) Rocío Lorente García, CONFIGURACIÓN DE LAS POLÍTICAS EUROPEAS
DE FORMACIÓN PROFESIONAL ANTE LAS
NUEVAS DEMANDAS DEL MERCADO LABORAL, Revista Profesorado, VOL. 15, Nº 2 (2011) (http: //www. ugr. es/local/recfpro/rev152COL11. Pdf)

(5) https://www.www.ccoontigocampus.es

(6)https://formacionpermanente.uned.es/tp_actividad/idactividad/7328

(7)http://portal.uned.es/portal/page?_pageid=93,24273190&_dad=portal&_schema=PORTAL&idContenido=4


(8)http://www.uhu.es/orientacionlaboral/web/objetivos.html

(9) Competencias socioemocionales y actitud para la empleabilidad en desempleadas universitarias. David Molero López-Barajas y Adela. Reina-Estévez.Revista Española de Orientación y Psicopedagogía, Volumen 23, nº 2, 2º Cuatrimestre 2012


(10) Piqueras, R., Rodríguez-Morejón, A., y Rueda, C. (2008). Expectativas y duración del desempleo. Revista de Psicología del Trabajo y de las Organizaciones, vol. 24, 2, 129-151.


domingo, 7 de febrero de 2016

Un País Abandonado

Un país abandonado: Juventud, talento y emigración .

El mas reciente logro de la Junta de Andalucía en materia de inserción laboral ha sido extender “oficialmente” la juventud hasta los 29 años (1). Lo ha llevado a Madrid, lo ha “peleado” y ha vencido, quizás porque “peleaba” contra aquellos que extendieron el contrato de formación hasta los 30 años abstrayendolo del perfil del “alumno”, podrías contratar como aprendiz de dependiente a un ingeniero informático, si te apeteciese. Y claro, ante tal contendiente, ha salido victoriosa. No podemos extrañarnos luego de que nuestras Políticas Activas de Empleo no sean más que parches coyunturales, convenientemente acompañados de artificios estadísticos, contables y administrativos, cuyo objeto parece ser jugar con las categorías para descontar desempleados mas que insertarlos, como si sacarlos del balance los hiciera desaparecer de la realidad.

Extender durante cuatro años más el acceso a estos planes es baladí, no va a implicar un aumento del gasto o una mayor eficiencia en el uso de los recursos, ni tan siquiera un rediseño de las intervenciones, se trata tan solo de que mas gente (en realidad los mismos durante mas tiempo) permanezcan en ese mercado “subvencionado” por medio de bonificaciones.

La medida envía al desempleado un mensaje perverso, si tienes hasta 29 años y estás en paro, no te preocupes, no alborotes, lo que te pasa es “normal”. También lo es que con treinta años no cuentes con un currículum atractivo o, en demasiados casos, experiencia relevante. Ni se te ocurra pensar en conceptos como polivalencia, especialización, disponibilidad o movilidad interna.

Se ha normalizado tanto la situación que ya no funciona ni el “soborno institucionalizado” al empresario con subvenciones, bonificaciones y golosinas similares (muchas de ellas acumulables) para que contraten a según que colectivos (2). Y vistos los datos ni por esas. Que se siga insistiendo en regalar dinero a los empresarios da también para otra disertación porque contratar a un menor de 30 no es que te salga gratis es que, bonificaciones aparte, te regalan hasta 4800 euros por “joven” (3) y, vistos los resultados, no parece ser suficiente.

Spain is different, que dicen, somos capaces de combinar una tasa de abandono escolar de cerca del 25% (4) con un desempleo juvenil de cerca del 50% (5) y todo ello sin que nadie se escandalice, avergüence o indigne. Es casi surrealista que nuestro mercado laboral esté tan dualizado que los subcualificados comparten espacio y compiten directamente con los sobrecualificados por las mismas ofertas, con los consiguientes desajustes para unos y otros (6).

El mensaje implícito y perverso, el relato subyacente, es capaz de abstraer la responsabilidad del Estado en la situación, o incluso atribuírsela al propio desempleado re-dirigiéndolo al emprendimiento, esa milagrosa solución para todo que no lo es tanto (7). Finalmente se asume como “normal” que el joven se conciencie de que su lugar está fuera, con el resto de emigrantes, o dentro, formando parte de ese “precariado” (8) que ha sustituido el espejismo de la clase media (9). Lo peor de todo es que parece que a nadie importan las consecuencias a medio y largo plazo de ambos procesos, no tanto para los que se marchan, sino para la sociedad que  los ha expulsado (10) y que, por tanto, ya no podrá contar con ellos.

Porque poco se habla de los que se quedan, de sus diferencias con respecto a los que se han ido. Los que nos quedamos o bien hemos tenido la fortuna de encontrar nuestro hueco (mas o menos precario) o no contamos con las competencias para marcharnos. Estas competencias obviamente serán profesionales, pero también personales. De los que querrían marcharse unos no lo harán  por poseer un perfil profesional de escasa demanda, pero tampoco se irán los que no pueden, ya sea por disponibilidad, por movilidad o por adaptabilidad. Dejar a los hijos, padres o pareja atrás se convierte en un reto complicado, sobre todo si te marchas para formar parte de otro precariado, en esta ocasión sin la red de apoyo social con la que cuentas aquí.

Se marchan, entonces, los que tienen mayor movilidad y disponibilidad, los que tienen un perfil profesional demandado, los que están dispuestos a empezar de cero en otro lugar. Los mas preparados (11) encontrarán un hueco, pero también los mas valientes, aquellos con mejores competencias personales, porque a estos se lo crearán (12). Perdemos jóvenes, perdemos futuro, pero es que además perdemos a los que probablemente serían, si se quedasen, los mejores para revitalizar nuestro tejido productivo y, en lugar de eso, fortalecerán el de Reino Unido, Alemania u Dinamarca.

Este problema, viejo conocido de los países en desarrollo (13) podría estar comprometiendo el futuro del país (14). A tal punto podría estar llegando la fuga que se estaría invirtiendo el sentido de los flujos )habituales (15) con europeos del sur emigrando hacia países emergentes (16), casi reeditando lo ocurrido durante nuestra posguerra.

Perdemos los profesionales mejor formados, perdemos la inversión que hemos hecho en su capacitación, ahorrándosela a los países receptores, somos así de espléndidos y, a pesar de eso, parece haber consenso en que va a resultar complicado -leasé imposible- forzar un cambio en el tejido productivo sin invertir en el talento (17) que lo permita porque si estamos expulsando al nuestro ahora no va a ser fácil traerlo de vuelta o atraer a otro que pudiera sustituirlo (18).

Parece, por tanto, que nuestra clase política sigue fiel a su estilo. Mandemos los problemas hacia el mañana, ese marrón que lo solucione otro, que no sea yo, claro. La solidaridad con las generaciones futuras (incluso hablando de futuros a corto y medio plazo) no parece tener cabida en las mentes de nuestros gobernantes, sacrificar a nuestros mejores jóvenes (la clave del futuro) para cuadrar balances contables y retocar estadísticas no es más que una muestra de esa costumbre tan nuestra de negar el problema.


(01) http://juntadeandalucia.es/boja/2016/6/1
(02) Que cada día son más, de hecho es mas fácil determinar el colectivo “no desfavorecido”, como aquél compuesto por los varones cualificados de entre 30 y 45 años.
(03)http://web.sae.junta-andalucia.es/servicioandaluzdeempleo/web/websae/portal/es/informacion/planesEspeciales/ProgramaEmpleoJovenEmpleo25/AyudasContratacionTitBonoEmpleo.html
(04) http://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/04/11/actualidad/1397211917_985641.html
(05) http://www.publico.es/economia/espana-destruyo-durante-gobierno-mariano.html
(06) http://www.publico.es/sociedad/tercio-titulados-sobrecualificado.html
(07) http://www.lamarea.com/2015/12/27/el-perverso-discurso-del-emprendimiento/
(08) http://ec.europa.eu/translation/bulletins/puntoycoma/124/pyc1242_es.htm  
(09)  http://alternativaseconomicas.coop/blog/adios-a-la-clase-media-bienvenidos-al-precariado
(10) http://www.huelvainformacion.es/article/huelva/2020691/cada/vez/veo/mas/extendida/la/idea/culpabilizar/los/nos/hemos/ido.html
(11) http://elpais.com/elpais/2014/05/24/opinion/1400947604_122296.html
(12) http://web.sae.junta-andalucia.es/servicioandaluzdeempleo/web/websae/portal/es/institucional/comunicacionSAE/noticias/141121_Formacion_dual_alemania.html
(13) http://unesdoc.unesco.org/images/0014/001477/147739s.pdf
(14) http://elpais.com/elpais/2014/12/11/ciencia/1418315870_557675.html
(15) https://es.wikipedia.org/wiki/Fuga_de_cerebros
(16) http://www.bbc.com/mundo/noticias/2013/09/130911_ecuador_migrantes_espana_inmigracion_lp
(17) http://economia.elpais.com/economia/2015/04/09/actualidad/1428599817_438101.html
(18) http://www.capital.es/2013/09/17/por-que-nos-cuesta-tanto-atraer-talento/

lunes, 11 de enero de 2016

Frikis Voladores

A la pregunta de ¿Quien se mete en Podemos? La ciudadanía respondería de muy diversas maneras, algunas contradictorias o incompatibles entre sí. No parece haber un consenso generalizado y estable acerca de la caracterización del “militante medio” de Podemos. Nadie parece estar, todavía a estas alturas, muy seguro de quien y para qué está en Podemos. Los que eran frikis que sobrevolaban Madrid pasaron a ser perroflautas resentidos, que se trasmutaron en élites universitarias, sin olvidar el risible asunto de los agentes irano-venezolanos. Desde sus inicios, elementos externos a Podemos han tratado de conceptualizarlo, casi siempre "para mal":
  • Se ha intentado ubicar a Podemos entre los antisistema, cuando su obsesión ha sido precisamente entrar en el sistema para humanizarlo y modernizarlo, desde dentro y usando sus propias normas.  
  • Se ha intentado ubicar a Podemos en la radicalidad de ultraizquierda, cuando desde el principio ha denunciado toda forma de violencia y ha renunciado expresamente a definirse en el eje izquierda-derecha.
  • Se ha intentado ubicar a Podemos entre los comunistas mas identitarios, cuando se ha impuesto a sí mismo los límites marcados por la Declaración Universal de los Derechos Humanos, lo que implica respetar, entre otras cosas, el estado de derecho y la propiedad privada.
Y así podríamos seguir con una larga lista de intentos de ubicarle allí donde Podemos ya ha dicho que no está ni estará, aunque se le espere, aunque haya quien quiera llevarle. Nada de esto es azaroso ni casual, mientras Podemos busca, o mas bien crea, su propio sitio otros tratan de impedir que ese lugar sea conocido. Quienes tratan de ubicar a Podemos en realidad obran de manera inteligente, malintencionada pero inteligente.

Ese interés por ubicar a Podemos en determinados lugares obedece a intereses concretos, que tratan de aprovechar el modo de funcionamiento de nuestra mente para restarle apoyos (no tanto reales como potenciales) y sobre todo dificultar, inhibir su crecimiento.

Predecir sucesos de manera rápida y fiable a partir de elementos concretos y fácilmente identificables es una de las funciones básicas -nucleares- de la mente humana. Como animales sociales que somos, con nuestro larguísimo periodo de dependencia y aprendizaje, saber que esperar de otros humanos es fundamental, vital. Nuestra mente, en nuestras relaciones con otros aplica este tipo de procesamiento, así tratamos de inferir la personalidad de otros en base a la detección de ciertas características observables (1) y generamos patrones a partir de ciertos rasgos que -creemos- aparecen siempre asociados a otros (2). Todo ello con el propósito de predecir el comportamiento de los demás. 

Un proceso parecido ocurre cuando en lugar de sujetos individuales tratamos con los entes, mas o menos abstractos, compuestos de muchas personas que son los grupos. Nuestra mente trata de saber como se comportará ese grupo, de predecir su comportamiento, aplicando reglas parecidas a las que usa con los sujetos individuales. De ahí el interés en ubicar a Podemos en esos lugares, el propósito es crear una imagen concreta de Podemos, que se solidifique lo suficiente como para auto-mantenerse (3) y deje de ser seductora (4).

Extender una imagen distorsionada de Podemos, de manera que genere rechazo entre ciertos sectores de la sociedad. Esta imagen distorsionada (y negativa) presentará resistencia a la que el ciudadano generaría por sí mismo, dificultando la identificación con el nuevo partido e inhibiendo en parte el proceso inverso que se estaría dando con los partidos del régimen.

La idea en sí no es nueva, se usa con relativa frecuencia en muchos ámbitos y uno de ellos es la política. Sin embargo usarla contra Podemos es mas factible, al tratarse de un partido nuevo. El ciudadano no cuenta con una linea base de observaciones que le permitan generar sus propios esquemas o constructos, siendo más receptivo a "influencias" externas.

La idea de fondo es que el ideario de Podemos no "cale" en el imaginario colectivo. En realidad, no existen partidos monolíticos, en casi todos ellos conviven distintas sensibilidades. La imagen de uniformidad que se trasmite a la ciudadanía es fruto de un  consenso interno en ciertos asuntos clave. Consenso que en los partidos tradicionales se supone que es público y que en no pocas ocasiones se denomina "ideario"(5).

Conocer este ideario permite al ciudadano predecir cual será el comportamiento del partido en cuestión en casi cualquier ámbito. Al ser de obligado cumplimiento, toda decisión del partido debería estar en sintonía con el mismo. Es ese ideario el que genera la identidad del partido como grupo político. Conociendo el ideario debe ser posible predecir el resultado de las votaciones parlamentarias, de las propuestas, de la política de pactos...

En el caso de Podemos los intentos de distorsionar su imagen se unen a que su bisoñez no ha permitido a la ciudadanía interiorizar su ideario, que por otra parte es mucho mas amplio, complejo, transversal y fluido que el de resto de partidos. La premura por las citas electorales ha impedido dotar a los círculos y a los inscritos de las necesarias herramientas que les permitan tanto difundir tal ideario como contrarrestar las maniobras "intoxicadoras" de los adversarios. 

Se plantea, entonces, la necesidad de una herramienta que permita no solo "difundir" el mensaje sino capacitar en tal sentido a sus portavoces (los inscritos) quienes son, al fin y al cabo, sus portadores y defensores. En un año tan plagado de citas electorales como el 2015 (todas las posibles en el caso andaluz) no ha habido tiempo (o recursos) materiales para optimizar tales herramientas, sin embargo,una vez superada la cita electoral, una vez superados los dolores del parto, una vez el niño ha abierto los ojos ha llegado el momento recentrarse, de iniciar su aprendizaje, un aprendizaje que no cesará nunca.

Es necesaria, entonces, una herramienta que sea capaz de detectar las necesidades formativas de un enorme (además de diverso y disperso) colectivo de personas para darles una respuesta eficiente y asumible en coste y dedicación.

Esa herramienta suele ser la formación, que en el caso de Podemos debe configurarse como un Círculo que goce de la suficiente autonomía en su propósito y ya han empezado a darse pasos en esa dirección, pasos que, no es casual, tienen mucho que ver con nuestra provincia, con los resultados obtenidos en la misma y su interpretación.

Lo que esa herramienta dé de sí está por ver. Pero verlo puede ser en sí interesante. El rebrote de Círculos Sectoriales y su reactivación tiene mucho que ver con haber pasado ese momento clave. Es el momento, para Podemos, de dirigir su mirada también hacia dentro, sin perder de vista que ya ha entrado, por la puerta grande, en las instituciones.

(1) http://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_halo
(2) http://www.psicologia-online.com/pir/teorias-implicitas-de-personalidad.html
(3) http://es.wikipedia.org/wiki/Sesgo_de_confirmaci%C3%B3n 
(4) https://es.wikipedia.org/wiki/Disonancia_cognitiva
(5) https://es.wikipedia.org/wiki/Ideolog%C3%ADa

jueves, 17 de diciembre de 2015

Las Aproximaciones Sucesivas


Hace poco argumentaba que en estas elecciones la decisión de votar izquierda o derecha (mas bien progresismo-conservadurismo) estará supeditada a la decisión previa de votar regeneracionismo (Podemos, Ciudadanos) o inmovilismo (Pp, Psoe). También señalaba que un elemento definitorio de la opción regeneracionista eran unos candidatos “no profesionales”. La existencia de un currículo profesional al margen de la política es un elemento definitorio de tales candidaturas, íntimamente relacionado con su credibilidad. La regeneración empieza por los símbolos, por el candidato propuesto. No se trata solo de cambios estéticos en los logos, corbatas o chaquetas, se trata de presentar un candidato creíble y, sobre todo, coherente con los mensajes que manda a la ciudadanía y las demandas que presenta a la clase política.

El proceso de identificación que, según Lakoff (1), es el elemento clave en la conducta de voto, se ve facilitado por la existencia de personas con las que identificarse. Y es en ese ámbito en el que el carácter de político “no profesional” entra en juego. Ni Pedro Sánchez, ni Rajoy son creíbles en ese aspecto. Llevan décadas en política, sus currículums son poco creíbles, cuando no una fabulación (2) y sus intentos para captar ese voto regeneracionista son, cuando menos, risibles (3).

Estamos ante un número creciente de votantes, cada vez de mayor edad (4) que han decidido votar regeneración. Algunos, los menos, lo habrán hecho tras leer concienzudamente el programa, pero la mayoría habrán "decidido” casi siempre de modo “no consciente” al identificarse con un candidato, al que considerarán uno de los suyos, digno de su confianza y al que votarán. Esa “decisión” se verá facilitada por el grado de consonancia/disonancia de los mensajes del candidato con las ideas pre-existentes en el sujeto. A mayor disonancia mayor dificultad en la “digestión” del mensaje, mayor rechazo del mismo. Existen sesgos que atenúan o intensifican esa resistencia (apariencia, carisma...) pero es el “encaje” del mensaje con lo que ya piensa el votante lo que determina el cambio de actitud.

Disminuir el grado del disonancia es lo que explica la evolución en las propuestas programáticas tanto de Podemos como de Ciudadanos, en un proceso equivalente pero de signo contrario. Así, Podemos ha tenido la necesidad de “moderar” su mensaje para facilitar la identificación de un cuerpo de votantes e inscritos mas amplio (en número y representatividad), entre los votantes (y sobre todo entre los inscritos) en Podemos cada vez hay mas “clase media” y su influencia es mas determinante, moderando aún más el discurso e incomodando a los mas radicales,-leasé originales- (5).

Este proceso es determinante para lograr que Podemos sea percibido un gobernante verosímil, creíble, desactivando la estrategias del voto útil que trata de configurarlo como el partido utópico con medidas irrealizables, una vez que se le perdió el miedo su masa crítica supera el umbral necesario para ser un partido con posibilidades reales de gobierno, en un proceso comparable con lo sucedido en Grecia con Syriza. Podemos ha debido “moderar” su discurso nuclear para que no sea “excesivamente diferente”. La Renta Básica Universal se convierte en Renta Mínima Garantizada imitando el modelo Vasco o la Nacionalización del sector energético se transmuta en la fiscalización del mismo.

El discurso de Podemos ha logrado, por fín, equilibrar sus propuestas de manera que encuentran puntos de anclaje fuera del regeneracionismo, votar a Podemos ya no es solo un medio de castigar a Pp, Psoe o Iu, es votar una nueva forma de hacer política y sobre todo de hacer gobierno. Queda mucho por hacer, sigue siendo necesario restar peso a opciones radicales que tratan de enquistarse en el Partido usando los métodos de la vieja política, pero a pesar de ellos Podemos seguirá cambiando, evolucionando, cada Programa es mas realista, aplicable, verosímil que el anterior, cada vez es mas fácil comprender y compartir las propuestas de Podemos, cada vez es mas difícil tener miedo a su entrada en las instituciones.

No parece tan fácil el camino para Ciudadanos, sus propuestas no regeneracionistas parecen improvisadas cuando se les saca de su terreno de juego habitual (la Unidad Nacional) y su carácter de partido "prefabricado" empieza a pasarles factura. No sería buena cosa que desaparecieran o se desinflaran, existe regeneracionismo también entre los votantes conservadores y este país necesita una "derecha" moderna, integra y honesta.

El día 21 empieza un proceso diferente, con ambos partidos en el Congreso, con unas nuevas reglas de juego. Las negociaciones nos enseñaran mucho de ambos, de sus propuestas y métodos. Pocos, espero, se arrepentirán de su voto entre los regeneracionistas, muchos, estoy convencido, lo harán entre los inmovilistas.

(1) http://www.lavozdelsur.es/no-pienses-en-la-gaviota

(2) Los “escabrosos” asuntos de la tesis doctoral de Pedro Sánchez (http://www.lamarea.com/2015/12/14/pedro-sanchez-la-construccion-de-un-candidato-a-traves-de-su-tesis-doctoral/) o las plazas de Registrador de Mariano Rajoy (http://www.infolibre.es/noticias/politica/2015/12/11/rajoy_llega_las_elecciones_sin_hacer_publico_expediente_secreto_como_registrador_41703_1012.html) rozarían lo esperpéntico si no fuese porque entran de lleno en el terreno de lo inmoral.

(3) http://politica.elpais.com/politica/2015/12/08/actualidad/1449587905_193099.html

(4) A mayor edad existen mas esquemas que cambiar y además estos esquemas están mas relacionados entre sí en una estructura jerárquica, en cuyo centro se encontrarían lo que Kelly llamó constructos nucleares, esquemas tremendamente resistentes al cambio, que movilizan “defensas” tan poderosas que cambiarlos implica un esfuerzo -consciente además- intenso, poco rentable en el ámbito al que hacemos referencia.

(5) http://blogs.publico.es/econonuestra/2015/12/14/elecciones-20d-por-que-el-programa-economico-de-ciudadanos-no-es-realista-y-el-de-podemos-si/